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El inicio:
Los egipcios comienzan con un Faraón, un sacerdote
y dos aldeanos. Normalmente, el sacerdote se utilizará para explorar
el mapa, mientras que el Faraón otorgará poder al Centro Urbano
o el lugar en el que los aldeanos estén recogiendo recursos (con Ra
puedes hacerlo al revés, si lo deseas, ya que sus sacerdotes también
pueden otorgar poder). Los recursos iniciales de los egipcios son 250 unidades
de comida, 100 de madera y 100 de oro.
Recolección de recursos:
Para recoger recursos, los egipcios emplean aldeanos,
que se sacan en el Centro Urbano. Los recursos son depositados en diferentes
puntos: campamento maderero para la madera, campamento minero para el oro
y granero para la comida. Cualquiera de esos recursos también se puede
depositar en el Centro Urbano.
Favor:
Los egipcios ganan favor construyendo monumentos diferentes
en honor a sus dioses. Estos edificios son únicos, y son construidos
de forma sucesiva, no simultánea: esto es, para construir el segundo
monumento tienes que haber construido necesariamente el primero, para construir
el tercero necesitas el segundo, y así sucesivamente. Cada uno de estos
monumentos proporciona un flujo constante e ininterrumpido de favor para el
jugador que lo construya, y cuantos más monumentos tengas, más
rápida será la obtención de favor.
A diferencia de griegos y nórdicos, la obtención de favor tiene sus ventajas e inconvenientes. Como inconveniente, no se puede regular de ninguna manera (salvo construyendo un nuevo monumento o destruyendo uno ya existente), por lo que no se puede acelerar la obtención de favor con más aldeanos o mediante una batalla. Como ventaja, este método de obtención de favor no requiere ningún tipo de control o manejo por el jugador: se construye el monumento y ya está.
Héroes:
Un héroe es una unidad especial que sirve para
contraarrestar a las unidades míticas. Los héroes egipcios son
el Faraón y el Sacerdote. El Faraón aparece al comienzo de la
partida, y cuando fallece no puede ser sacado desde ningún edificio,
pero resucita desde el Centro Urbano por sí mismo al cabo de un minuto
y medio. Como guerrero, sirve de muy poco contra unidades humanas, pero causa
un grandísimo daño a las unidades míticas enemigas, y
recibe menos daño de éstas. Además, puede sanar a las
unidades humanas y puede reparar las unidades de asedio y barcos. La habilidad
más interesante del Faraón (y los sacerdotes de Ra) es lo que
se conoce como Poder. Cuando un Faraón potencia un edificio, éste
actúa con un 20% más de eficiencia: en función del tipo
de edificio, las tecnologías se investigan de forma más rápida,
las unidades se entrenan más deprisa, los monumentos generan favor
más rápidamente, el edificio se construye un 20% más
deprisa o los aldeanos depositan en el lugar de recogida un 20% más
de recursos. Lo único que no se puede potenciar es la producción
de aldeanos y el paso a la siguiente Edad.
El Sacerdote, como el Faraón,
también tiene un ataque a distancia que funciona muy bien contra unidades
míticas, y no demasiado contra las unidades humanas. También
pueden sanar unidades. Además, pueden construir Obeliscos (estructuras
sin ataque pero que proporcionan una gran línea de visión).
Son entrenados desde el Templo o el Centro Urbano, y se pueden construir tantos
como se desee, aunque su coste es elevado. Por último, los Sacerdotes
tiene habilidades especiales en función de cada dios principal: los
Sacerdotes de Ra pueden otorgar Poder, los de Isis construyen obeliscos más
deprisa y a un coste menor, y los de Set (así como el Faraón
de Set) convierten animales, que quedan bajo control del jugador como otra
unidad cualquiera.
A tener en cuenta:
Si eres un veterano de la saga Age of, los
egipcios te resultarán un poco más difíciles de dominar
que los griegos, pero no demasiado. La clave consiste en aprender a usar tu
Faraón, que es una unidad que marca la diferencia, especialmente en
el terreno económico. ¿Necesitas más oro? Potencia el
campamento minero. ¿Es comida lo que te hace falta? Potencia el lugar
en el que tus aldeanos depositan el alimento. Esto es muy importante, porque,
como norma general, los aldeanos egipcios recogen recursos un 10% más
despacio que los aldeanos griegos y nórdicos.
El oro es un recurso fundamental en este juego, pero en el caso de los egipcios se convierte en un factor crítico: las granjas cuestan oro, y edificios como Fortalezas y Centros Urbanos requieren más oro que en otras civilizaciones. Por lo que si juegas con los egipcios deberás recoger mucho oro, garantizar su acceso a minas de oro y proteger las rutas comerciales.
Los edificios egipcios son un poco diferentes a los de otras culturas. Las casas, lugares de recogida de recursos, mercados y armerías son gratis, pero se tarda mucho en construirlas. Por el contrario, la mayoría de las construcciones más importantes solo cuestan oro. Y los egipcios poseen las mejores defensas para sus torres y murallas (con tres posibles mejoras; los griegos tienen dos, y los nórdicos una.
Como norma general, las unidades egipcias son más baratas y más rápidas que las griegas y las nórdicas, pero no tan fuertes (con excepciones, como el elefante). Y, a diferencia de otras culturas, las unidades egipcias son mejoradas de forma individual (existe la mejora de Lanzadores con honda medios, Lanceros medios, Lanzadores de hachas medios...) mientras que los nórdicos y los griegos poseen mejoras generales del mismo tipo (Infantería media, o Caballería media).